No a la Frivolidad, sí a la Ética de la Estética

Qué palabra que amo, ética, porque es central en la vida. Es más, es lo que salvará al mundo. No “la moral”: la ética.
Una vez alguien me dijo ‘es que vos sos muy estética’. Ser estético/a no quiere decir que seas linda/o, ni que todo lo que crees sea bello (doy por entendido que la belleza es subjetiva y cultural y contextual y blah). Yo lo entendí de esta manera: es ser una persona visual, que aprecia mucho lo que ve y que busca cierta coherencia en lo que crea, compone y muestra. Cuando nos comunicamos o aprehendemos el mundo lo hacemos utilizando todos los sentidos, pero no siempre (y no todos) en la misma proporción. Algunos se manejan mejor a través del tacto o de los sonidos, otros absorben todo con los ojos. No existe uniformidad en la percepción, y esta es una de las miles der razones por las cuales no existe la objetividad. Pero ese es otro tema.
La ética de la estética se entiende mejor cuando pensamos las cosas en su contexto, en su historia y en lo que representan para nosotros. Bien sabemos que un cuadro no es solamente un cuadro, sino que tiene un autor con una historia personal que lo pintó en determinado momento histórico. Ahora, si pensamos en un par de zapatos, enseguida vamos a decir que no tienen ni ahí el mismo valor que una pieza de museo. Qué sé yo, un par de zapatos también tiene un creador y un determinado contexto de producción. No me parece tan diferente.
Me niego a pensar que la profesión de vestuarista, coiffeur o el campo de la cirugía plástica sean frívolos solamente porque conciernen “a lo exterior”. Una de las formas de expresión más contundentes de una persona se verifica en cómo se presenta ante el mundo: su ropa, su corte de pelo, sus tatuajes, lo que fuere. Inclusive aquellos que dicen ‘me pongo lo primero que encuentro’ están realizando una elección estética. No hay escape de esta supuesta “frivolidad”.
Asimismo, el rechazo socialmente generalizado hacia la cirugía plástica es una muestra de que nos falta mucha empatía. Cuánta atención se presta a las decenas de casos de celebridades menores adictas a las cirugías que se ven en la tele, y qué poca a las millones de personas que han recuperado su autoestima o reconstruido su identidad gracias a la cirugía estética. Qué importante que es sentirnos cómodos en nuestra propia piel, porque lo que importa no es solamente lo de adentro…no cuando el adentro se nos destruye del puro rechazo que le tenemos a nuestro envoltorio.
Me he hartado de escuchar que estética = frivolidad, que quien se preocupa del asunto es hueca/o y superficial. Se puede ser superficial también cuando te la pasás toda la vida entre libros, ¿eh? Porque si te la pasás entre libros y creés en la ecuación estética = frivolidad…te falta leer un toque más.
La superficialidad se expresa en un montón de cuestiones que exceden el cargo “blogger de moda”: en las opiniones, en las relaciones, en la educación y sí, también en la forma de vestirse. ¿Qué sería vestirse de una manera frívola? Hacerlo acríticamente. Por ejemplo, usando sólo “lo que está de moda esta temporada”. Ir por la Avenida Santa Fe comprando cualquier cosa que te ponen en una vidriera, sin detenerte a pensar si eso realmente te representa. Eso, mis amigos, es ser superficial. Los dos extremos se puede dar en los niveles socioeconómicos más bajos, pero también en los más altos: acceso al dinero no es necesariamente interés por la cultura.
¿Cuáles son, entonces, los componentes éticos de la estética?
  1. Afirmación de la identidad: más arriba comentamos que esta es una de las bases de la ética. Descubrir quiénes somos y mostrarlo al mundo es un gran disparador de la forma en que nos comportamos.
  2. Canal de expresión: la indumentaria, los objetos que decoran nuestros hogares y todas las modificaciones que hacemos a nuestros cuerpos son formas de comunicación.
  3. Toma de posición: la indumentaria y los objetos decorativos que elegimos son fenómenos altamente políticos.

¿Cuáles serían las ventajas de una estética coherente?

  1. Salud mental: ya hemos hablado de consejos para bajar la ansiedad, y tener un hogar medianamente armónico a la vista realmente relaja los sentidos.
  2. Marca personal: una elección sesuda y crítica de nuestra indumentaria es indispensable para ser leales a quienes verdaderamente somos.
  3. Posición activa: vernos como queremos, presentarnos al otro como deseamos que nos conozca y producir espacios en los que queramos habitar, son tres prerrogativas que nos permiten vivir la vida que queremos (o lo que más se le parezca).

Quisiera dejar clarísimo que me opongo por completo a una de las frases más repugnantes del neoliberalismo, acuñada por una nonagenaria conductora televisiva: ‘como te ven te tratan’. Una verdadera invitación a suprimir los sentimientos, gustos, opiniones y actitudes a los fines de encajar en una sociedad que de sociedad no tendría nada: un pensamiento tan individualista, de supervivencia, es la antítesis misma de la unión que constituye un cuerpo social. En este horrible precepto, irreponsablemente divulgado y repetido por televisión, no hay nada ético. Solamente hay moral.

Basta de teoría por ahora, pasemos a la práctica.
No puedo evitar hablar de mí, porque soy el ejemplo que más tengo a mano. Creo que la primera consistencia que puedo encontrar (y la única por un buen tiempo) es mi online persona, algo así como mi identidad en la web.
Mi primer espacio de expresión, porque en 2007 no se podía hablar de redes sociales, fue un Blogspot. Unos cuantos meses después me abrí un Fotolog, que misteriosamente todavía está dando vueltas, pero que el sistema me cambió todo el layout en algún momento y es un verdadero parto a la vista. Luego vino Twitter, en 2009, una de mis plataformas preferidas inclusive hoy. En 2010 me subí a Tumblr, un lugar donde no produzco contenido pero que uso principalmente como inspiración/aspiración (más adelante hablaremos del aspecto aspiracional). Creo que a Instagram lo empecé a usar en 2013, luego de muchos reparos, y actualmente es el lugar donde más tiempo paso.  Finalmente, en 2015 arruiné por completo el layout de mi Blogspot y me pasé cobardemente a WordPress, o sea esto que están leyendo, porque no pude solucionar el problema. En realidad fue una desgracia con suerte, esta plataforma es mucho mejor y de hecho creo que Blogspot ha quedado perimido.
La primera coherencia está en la afirmación de la identidad: mi online persona siempre fue ShinyDiscoYoga. En caso de que haya alguna curiosidad sobre de dónde salió semejante cosa, esta es la historia: a principios de los ‘2000 salió una canción de Who Da Funk que amaba (y amo), Shiny Disco Balls, Shiny es una palabra hermosa, disco venía bárbaro (me gusta salir a bailar), y cambié balls por yoga para poner una impronta personal y antes hacía mucho esta actividad.
Twitter: producción y reproducción de contenido.
Twitter: producción y reproducción de contenido.
Tumblr: reproducción de contenido.
Tumblr: reproducción de contenido.
Nobleza obliga, hace relativamente poco que me puse las pilas y encaré la tarea de ser quien realmente quiero ser. Antes me compraba cosas lindas y las guardaba ‘para después’, posponía arreglos en mi casa o la concreción de ideas, y en toda esta procrastinación se escondía algo que nunca quise enfrentar: que el tiempo es escaso, y  que el ‘algún día…’ no es ningún día. Ahora o nunca. Basta de acopiar, reservar, acumular, coleccionar. Usemos, exhibamos, saquemos de la caja: el tiempo se acaba. Tic toc, tic toc.
Yo tengo un pensamiento medio tirano, que dice que tenemos la obligación de ser quienes queremos ser. A estos fines empecé un proceso con Tumblr como base, o sea inspiración, pero también como objetivo, o sea aspiración. Que mi Instagram se parezca a mi Tumblr es un objetivo con importantes consecuencias que, desde la representación estética, equivale a adoptar en la práctica lo que antes se encontraba en el plano de la mera posibilidad. Si con este ejemplo no logré convencerlos del valor de lo estético, entonces nunca lo lograré.
El estilo también va mutando con el tiempo, por eso es importante aclarar que adoptar una estética coherente no es seguir usando la misma ropa que teníamos hace 15 años, ni dejar afuera cosas que realmente nos gustan porque ‘no combinan con el resto’, ni forzarnos de ninguna manera. Pasa que las cosas se van dando de una manera más natural en los gustos de cada uno, un proceso que tiene que ver con un montón de cosas. No sé, yo si ahora mezclo un montón de colores me agarra un ACV, y tiene mucho que ver con el grado de estrés que manejo ahora a los 35 y que no manejaba a los 20. Conservo elementos de las cosas que siempre me gustaron: del rockabilly, las camperas de cuero y los creepers; de los carteles de neón, los blancos o rosa pastel y ya no los intermitentes de color Creamfields; de los clear bags, los negros o transparentes; de los esmaltes, los que combinen con la mayoría de la ropa. No hay por qué abandonar lo que nos gusta, eso sí que sería acrítico y superficial.
El desafío es encontrar un hilo conductor entre todo eso que, más que gustarnos, nos representa.
Instagram: creación de contenido.
Instagram: creación de contenido.
Nuevamente, el mayor y más necesario acto de valentía es jugarse la vida por ser lo que uno quiere ser. Las implicancias que tiene el componente estético para la psiquis y lo sensorial no pueden ser desestimadas. Que nadie se sienta tonto, frívolo o en falta por atender a consideraciones estéticas. Seamos consistentes, pero no con un paradigma ya establecido sino con un propio estilo que, en última instancia, nos dará bienestar.
Y eso no es poca cosa.
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2 thoughts on “No a la Frivolidad, sí a la Ética de la Estética

  1. Las cosas hay que usarlas! Qué es eso de hacer un “culto de las cosas” y tenerlas ahí intactas?
    A las cosas hay que darles masa hasta que se gasten, se rompan, se pierdan o nos las roben.

    Me gusta mucho este blog pero mi favorito es tu Instagram, disfruto mucho de tus fotos de Buenos Aires, y tus selfies son re lindas.

    Coincido totalmente con vos, todos tenemos una estética propia, aún quienes dicen no tenerla o no pensar en ella. La crotez es también un tipo de estética lol.

    Te mando un abrazo enorme!

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