Empatía versus Microexperiencia: un llamado a la Clase Media

Esto que quiero decirles hoy tiene que ser entendido así: excede a cualquier posición partidaria.

Ponele que vos creas que los que duermen en la calle, o los que viven en una villa y se cuelgan de la luz, o los que cobran una asignación están así porque no quieren trabajar. Y que te sientas mal porque esa plata sale del Estado, y vos desde el pago de tus impuestos costeás el estilo de vida que llevan estos grupos sociales. Ese debate excede ampliamente lo que quiero decir hoy, pero ponele que esa sea tu postura. Acá, hoy, yo te insto a que canalices esa bronca (o la mayoría de esa bronca) hacia otro sector que, pensándolo en términos de dinero, te cuesta exponencialmente más plata que ‘mantener’ a esos sectores que están fuera del mercado de trabajo. Ese es el humilde objetivo de este artículo.

Entre los sectores más progresistas, y sólo dentro de esos sectores, se repite incansablemente una palabra: empatía. Tarde o temprano lo que se repite mucho deja de perder sentido, entonces propongo otro concepto: imaginación. Trabajo de imaginación.

Cuando charlo con personas que creen fervientemente en su propia experiencia, en la gente que subsiste (¿subsiste?) con transferencias del Estado (AKA planes), yo no les voy a discutir su experiencia. Vivieron eso, ¿quién soy yo para descreer de lo que vieron con sus ojos? Yo no estuve ahí, no puedo hablar al pedo en vano.

Ahora, sinceremos. Yo vivo en Palermo, paso mucho tiempo en Instagram y poco o nada en Facebook. Me muevo en un ámbito más bien urbano, y pisé una villa solamente dos veces. Pero, en relación a mi entorno, puedo recordar por lo menos cuatro personas que sigo en Instagram y que se encuentran viajando por el exterior: Japón, Europa, NYC, y otros destinos hermosos. Trabajaron mucho, se lo han podido pagar y comparten sus fotos, gracias a lo cual los seguidores podemos disfrutar un poco con ellos. Sobre una base de 125 personas que sigo, no me puedo permitir decir ‘wow, ¡cómo viaja la gente!’. Porque se trata de un microclima. Mi microclima.

No voy a pretender que todas las personas vayan a constatar la realidad de todo el mundo, porque es francamente imposible. Yo tampoco lo hago, ni lo puedo hacer. Es absolutamente esperable que las personas saquen conclusiones en base a lo que ven en su cotidianeidad, en su propia experiencia y en la de quienes inmediatamente los rodean. Es más, ¿alguna vez vieron que muchos escritores escriben muchos libros donde los protagonistas son escritores? Al principio eso me indignaba, ‘¡qué falta de imaginación, qué autorreferenciales, qué ególatras!’. Después escuché a varios entendidos contar que hay que ser un genio para crear universos totalmente nuevos y ajenos, como Rowling o Tolkien o Martin o Asimov. El resto de los mortales, empezamos por lo que conocemos.

Muchachos, no hay otra forma que poner a trabajar la imaginación. Que te pase a vos no quiere decir que le pase a todos. Hay tantas situaciones como personas, hay estadísticas pero también muchos casos particulares, hay cosas que desconocemos y que no pretendo que conozcas todo porque no podés conocer todo porque sos un ser humano y no tenés todo el tiempo del mundo para salir a tocar todas las puertas y hablar con todas las personas y escuchar la historia de sus vidas.

Por último, y volviendo a la cuestión que abre este texto, no puedo evitar hacerme esta pregunta: ¿qué pasa, y por qué pasa, que sea más fácil tener bronca hacia aquellos cuyas vidas no queremos para nosotros? Es decir, están los muy ricos, están las personas que viven en las villas y reciben asignaciones sociales, y estamos las clases medias. Quienes se enojan con el segundo grupo, generalmente reconocen que no querrían vivir como ellos: yo trabajo, yo no quiero que me regalen nada, yo no quiero vivir colgado de la luz. A la vez, desearían que su situación económica fuera más desahogada: no tener que levantarse todos los días a las 7 de la mañana para ir a trabajar y viajar todo apretado en un subte lleno hasta las verijas, para ganar un salario que no permite darse los lujos que se dan las clases más acomodadas. Unos pocos, bah.

Otra cosa a tener muy en cuenta: los derechos que el Estado otorga están para todos, para las clases medias y para las populares. El que quiera los toma, el que no no. Nada más quería recordarles que lo que tienen los pobres no es lo que se le quita a los sectores medios…y mucho menos a los ricos.

Queda en cada uno de los integrantes de la clase media, que trabaja muy duro y con mucha dignidad para salir adelante, elegir hacia dónde canalizar esa indignación: hacia el que vive colgado de la luz y percibe un plan de 1000/2000/3000 pesos, o hacia quienes realmente manejan el mundo. ¿De quién estamos más cerca? ¿A quién queremos parecernos? ¿Quiénes tienen la vida resuelta?  Un montón de preguntas que exigen de nuestra parte (para algunos) empatía, para mí imaginación. Quizás la expresión ‘ponerse en el lugar del otro’ les suene demasiado a una consigna partidista con la cual no se identifican…me quedo con la esperanza de que sepan, crean, que esa no fue mi intención.

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6 thoughts on “Empatía versus Microexperiencia: un llamado a la Clase Media

  1. me encanta como escribis agos, es un analisis muy fuerte y con mil opciones de opiñon.Te haces preguntas que yo me hago , y muy pocas tienen respuesta, creo que la clase media siempre tuvo miedo que la clase baja se acerque, como saben que no pueden ser clase alta se la agarran con los mas proximos que son la clase inferior.
    Esta ultima etapa produjo algo singular, los tarifasos t la suba de impuestos aceleró la pérdida adquisitiva de la clase media llevándolos hacia abajo ( nunca la clase alta va a permitir que la media se acerque) y casi manteniendo la clase baja( tarifa sociales mas asignaciones, mas subsidios, mas gente sin trabajo que solicito un plan) lo que hizo que se achique la brecha entre clase baja y media, esto profundizo la pelea de pobres contra pobres haciendo esto una pelea que saca a la clase alta de la trifulca .
    profundizando el enojo del pobre contra el mas pobre, culpandolo de todos los males del pais.
    de los ricos nadie se queja Lo que pasó on la jp morgan es el ejemplo que suelo usar : vendió sus posiciones en LEBACS y compró dólares cuando estaba a $ 20,5. Luego, vendió a $ 25,5 y con esos pesos volvió a comprar LEBACS. Además, logró una mejor tasa, ya que el Banco Central la mando al 40%. Lo ganado por JP en 4 días sin hacer prácticamente nada, equivale a 615 mil jubilaciones mínimas. Un modelo con ganadores y perdedores

    1. Es como si la clase media se peleara con aquellos a los que les puede ganar, porque sabe que con los de arriba pierde. No?
      Gracias Marce por el tiempo que te tomaste para opinar.

  2. Amo como escribís pero, como te dije, la clase media no me interesa, mejor dicho: no me interesa tratar con ellos (mucho menos apelar a su razonamiento o intentar despertar sentimientos de empatía en ellos). La clase media son los parásitos de las luchas obreras, cacerolos oportunistas que se benefician de arriba cuando los laburantes y los desocupados le arrancamos beneficios al gobierno con la movilización en las calles. La clase media son los tipos que nos gritan “negros de mierda, vayan a laburar!” con la boca muy grande y el cerebro demasiado chico para analizar el contexto en el que protestamos, por qué elegimos la calle, por qué aunque la cana cada dia está más ortiba salimos igual. No preguntan, no averiguan, no les interesa porque no les interesamos, son individuales, autorreferenciales y juzgan todo con la vara de sus vidas. Me cago en ellos. Para mi, esas diferencias son irreconciliables. Y quizás (bah, seguro) mi análisis parte de lo que señalás en tu post: uno va construyendo sus opiniones y su visión del mundo a partir de la experiencia personal (entre otros elementos) y para alguien como yo, que crecí en varios barrios humildes (nos mudábamos todos los años) y pasé una parte de mi vida en la villa (circa 2000-2002) es imposible decir que “la culpa es del otro”, este lío tiene nombres y apellidos, tiene caras que hoy andan por la vida como si no le hubiesen arruinado la vida a millones de personas. Bueno, eso. Me agarré una bronca tremenda. Espero estés bien, quería ir a verte después que te operaste pero no pude, tenía horarios feos. Ahora estoy desocupada (otra vez) así que cuando puedas me gustaría verte, podemos arreglar con Priz también, te parece? Te mando un beso enorme!

  3. Excelente! Siempre escribiendo lindo, siempre sensata, qué falta nos hace la gente sensata hoy en día!!! Siempre me gusto tu blog, y me encantan tus fotos de Instagram! Tu mirada es romántica y aguda.

    Te mando muchos besos Agos!

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